Septiembre 27, 2009
Sin lugar a dudas, nuestra serie Death Note es uno de los mayores fenómenos que la industria del animé ha entregado al mundo en los últimos años. Una producción inteligente, oscura, controversial y apasionante, que de inicio a fin nos introduce en un espiral de acontecimientos cada cual más sorpresivo e ingenioso que los anteriores. Todo ello acompañado de una extraordinaria calidad de animación y un nivel artístico inusual entre las series de TV, incluso entre las de imagen real.
Por supuesto, Latinoamérica no podía estar ausente de la “fiebre” Death Note y, por ello, Animax la ha traído en total exclusiva para la región a partir de este año (como de costumbre, además, sin ningún tipo de cortes ni censura). Los resultados de este esfuerzo han sido excepcionales y hoy Death Note se alza como una de las series de animé que más impacto ha causado entre los latinoamericanos, incluso entre aquellos que no son público frecuente de producciones animadas.
Pero su éxito en nuestro continente significó también un enorme trabajo. Como en toda producción audiovisual, lo que se oye es tan importante como lo que se ve, por lo que su traslado al español latinoamericano requirió de un largo y cuidadoso proceso que hasta contó con la participación de los mismísimos creadores japoneses de la franquicia. Labor que, respetando a cabalidad la versión original nipona, ha recibido masivos elogios entre quienes han asistido a la serie por nuestras pantallas.
Para conocer aún más acerca de este último aspecto, Animax se contactó con Manuel Campuzano Márquez (34 años) y Hugo Núñez Reyes (32 años), los actores mexicanos encargados de interpretar a los dos protagonistas de la serie: el ambicioso y brillante Light Yagami y el enigmático -y no menos agudo- detective L, respectivamente. Ambos, profesionales de extraordinario talento y trayectoria (por cierto, Manuel también ha dado vida a personajes como Heero Yui en “Gundam Wing” y Kisuke Urahara en “Bleach”, mientras que Hugo ha hecho lo propio con Nelson Muntz en “Los Simpsons”), nos revelaron los pormenores de su carrera y de todo el extenuante y meticuloso trabajo que significó el doblaje de este importantísimo animé, considerando, sobre todo, su gigantesco éxito a nivel mundial. Aspectos como la extensa duración del mismo, los estrechos lazos con los autores japoneses e incluso ¡la ocurrencia de sucesos sobrenaturales en el proceso de grabación! se dan cita en un diálogo sincero y bastante íntimo con estas dos destacadas personalidades del mundo de la interpretación tras la imagen.
A continuación, la primera parte de lo que nos contaron:
- ¿Cómo surgió en ustedes la inclinación por el mundo del doblaje?
Manuel Campuzano: “Cuando era niño, me gustaban las caricaturas y las series de ese tiempo. Memorizaba las frases clásicas de los personajes, pero no imaginaba que después iba a estar detrás de un atril disfrutando de todo eso. En el fondo, sabía que haría algo especial. Es como un presentimiento que te dice que estarás en algún lugar sin haberlo conocido. Tiempo después, escuché una entrevista relacionada al doblaje con la señora Olga Donna-dio. Ya sabía del doblaje, pero ese día, hace 12 años, surgió como una chispa o magia hacia el tema. Tenía un poco de temor, pero una pregunta surgió…‘Manuel, ¿qué tienes que perder?’. Tomar la decisión de llamar, con el nerviosismo que implicaba, cambió mi vida y, a partir de ese momento, la magia del doblaje formó parte de mis pasiones”.
Hugo Núñez: “Me envolvió la magia del doblaje desde que era niño y veía ‘Don Gato y su Pandilla’. Después veía ‘La Familia Munster’ y ‘Batman’ y se me hacía muy extraño que el oficial Matute, Herman Munster y el Guasón tuvieran la misma voz, por cierto, de un señor que salía en las películas mexicanas y que se llamaba Víctor Alcocer. Mi mamá me explicó que eso se debía a algo llamado doblaje y que era hecho por actores. Eso fue magia para mí”.
- ¿Cuáles fueron sus primeros personajes?
Manuel Campuzano: “Fueron varios en distintas series y películas. El primero que recuerdo y que marcó mi vida profesional fue Angel en la serie ‘Buffy, La Cazavampiros’. Al parecer, Angel gustó mucho, ya que posteriormente hizo su propia serie con ese nombre”.
Hugo Núñez: “Debuté hace 7 años haciendo ambientes y personajes muy pequeños en una película llamada ‘La Tribu Brady’. Recuerdo lo mal que me sentí al recibir mi primer regaño fuerte de la directora de esa película, mi maestra Love Santini. Eso casi hizo que me arrepintiera de haber entrado al doblaje”.
- ¿Cuáles fueron sus primeros trabajos específicamente en animé?
MC: “En ‘Digimon Tamers’ doblé a Hirokazu Shiota y a Leomón. Hirokazu es uno de los personajes más jóvenes que he tenido, lo que implicaba un gran reto. Me agradaba mucho esa chispa que tenía, la inocencia y el deseo de nuevas aventuras que muchos niños y adolescentes buscan. El otro personaje, Leomón, era muy diferente: protector, reservado y muy noble. Era como disfrutar en una misma serie de un equilibrio entre la adolescencia y la madurez”.
HN: “He trabajado poco en animé. Mi primera experiencia fue en ‘Yu-Gi-Oh! GX’, haciendo personajes pequeños y ambientes. Aún así, aprendí mucho sobre lo difícil que es doblar este género, ya que sus movimientos labiales son muy precisos”.
- ¿Cómo llegaron al doblaje de Death Note? ¿Conocían la serie con anterioridad?
MC: “Fui invitado por Marina Huerta y Adrián Fogarty al casting en AF Studios. Hice el casting para el personaje de Light. Al poco tiempo, recibí otra llamada para repetir la prueba. En un principio, no sabía de la serie, pero gracias a Hugo, que me informó de todos los detalles, pude darme cuenta del tamaño e importancia del personaje que iba a doblar y del impacto que Death Note ya tenía en todo el mundo. En mi país hay una expresión para explicar cuando algo te impacta, que te emociona mucho, decimos ‘sentí mariposas en el estómago’. Y créanme, en cuanto supe que iba a prestar mi voz a Light, ‘sentí mariposas en el estomago’”.
HN: “Hace alrededor de 2 años, un gran amigo mío, Sergio Rivera, me prestó unos DVDs de una serie que, según él, no podía perderme. Se llamaba Death Note y desde el primer momento me enganchó. El dibujo, la animación, la música, la ambientación, las voces en japonés y desde luego la historia eran impresionantes. Tiempo después, subí a la oficina de mi jefe, el Sr. Rafael Cortés, para que me pasara el horario de una grabación en AF Studios, donde soy parte del elenco. En su escritorio vi que tenía algunos tomos del manga de Death Note, por lo que le pregunté sobre ellos y me respondió que los estaba leyendo porque la serie se iba a doblar en ese estudio. Le supliqué que me incluyera en el elenco y me dijo que se iba a hacer casting para cada uno de los personajes. Después de mucho, me invitaron a participar en las pruebas y, bueno, aquí estoy”.
- ¿Cuál fue la primera impresión que tuvieron de la serie?
MC: “Empecé conociendo a Light y su relación con los demás personajes. Definitivamente, me pareció una serie realizada con mucho detalle. La trama, la forma en que están definidos los personajes, el soundtrack, la animación y el suspenso la hacen una obra excelente”.
HN: “Me fascinó. Es una serie que, además, plantea muchos dilemas morales que te hacen reconsiderar tus conceptos del bien y el mal. Es una serie sencillamente…no tengo palabras”.
- Luego de finalizar el doblaje, ¿cuál consideran que es la principal diferencia entre Death Note y las demás producciones que les ha correspondido doblar?
MC: “Cada producción tiene algo especial y cada personaje es una historia diferente. Lo importante es con lo que se identifica la gente, lo que está viviendo y lo que quiere ver, por eso hay tantos espectadores en una diversidad de animés. El suspenso, la trama y el ambiente que predominan en Death Note hacen que cada capítulo sea tan interesante que tengas ganas de seguir viendo la serie. Es como disfrutar de una serie de animé con calidad detallada de una producción de cine”.
HN: “A fin de cuentas, los actores de doblaje estamos preparados para dar voz a cualquier tipo de personaje, pero Death Note me deja un muy buen sabor de boca ya que representó para mí un gran reto al tener que trabajar sin caracterizar la voz. En todos mis anteriores trabajos de alguna relevancia había tenido que manejar mi voz de modo que no sonara a mí. En cualquier caso, lo que ustedes escuchan en la serie es mi voz plena”.
- ¿Qué les parecieron sus personajes? ¿Qué fue lo más difícil a la hora de interpretarlos?
MC: “Me pareció bien elaborado dentro de la trama. Un joven lleno de conflictos y emociones que hacen que su participación e importancia en la serie le dé un toque especial. Interpretarlo es como doblar a varios personajes en una misma serie, pues Light es diferente cuando dialoga ya sea con Ryuk, con su familia, con L o con la policía. Hacer notar esa diferencia es un gran reto”.
HN: “Como decía, la no caracterización se me dificultó. Además, sus constantes cambios de humor y sus diálogos internos son sumamente complicados, ya que al no tener expresión en su rostro al momento de hacer ‘voz/pensamiento’ no había una referencia visual para ayudarme a interpretarlo. Se me hizo el personaje más difícil de doblar, pero a la vez le tengo un cariño infinito”.
- ¿Hay algunas similitudes entre ustedes y sus personajes en Death Note?
MC: “Light es el mejor estudiante de Japón y yo de México, jajajá. Bueno, no soy el mejor de México, pero sí me gusta estudiar. Realmente, no hay similitudes”.
HN: “Al igual que él, soy infantil. No me gustan las reglas, odio peinarme, amo andar descalzo y hasta hace 9 o 10 meses en mi departamento tenía la computadora en el suelo”.
Lee la segunda parte -y final- de la entrevista a Manuel Campuzano y Hugo Núñez dentro de la próxima semana en esta misma sección de nuestra web.
Imagen © Tsugumi Ohba - Takeshi Obata / Shueisha - VAP - Madhouse - DNDP


